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El sentido del trabajo comunicativo en el programa de comunicación social de la Fundación Social

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El sentido del trabajo comunicativo en el programa de comunicación social de la Fundación Social


Por Germán Franco Díez

Coordinador de Programas Fundación Social Medellín.

1. Introducción

Terminaba la década de los 80 cuando la Fundación Social integró y adaptó a sus programas sociales la propuesta comunicativa que venían trabajando Bernardo Toro y Martha Consuelo Rodríguez para el mejoramiento de la calidad de la educación en Colombia. Entonces nació en la Fundación Social el Programa de Comunicación Por la Convivencia y la Productividad: un equipo de profesionales de distintas disciplinas y corazones distintos; 376 programas en 13 series de televisión; miles de paquetes de material pedagógico que llegó por correo directo a maestros en todo el país; emisiones por canales de televisión tan variados como Telepicacho en la Comuna 6 de Medellín o Televisión Española en una comuna que aún no sabe su número; algunos millones invertidos en comunicación; muchos premios y elogios; muchas discusiones, muchas investigaciones y documentos y principalmente mucha pasión.

Los materiales producidos en este proyecto siguen circulando en Colombia y siguen siendo usados por maestros, investigadores, realizadores de televisión y grupos juveniles, entre otros. Las ideas y modelos elaborados han sido adaptados para proyectos como la reconstrucción del Eje Cafetero, el programa del BID para la Convivencia en Medellín, el mejoramiento de la educación en algún estado Brasilero y muchos otros.

Ante un proyecto de esta magnitud, no esperen de mí, por favor, una exposición completa e imparcial. No soy capaz y tampoco tan atrevido. Lo que sigue es un relato, una historia, de lo que pude recordar (y seguramente de lo que quise recordar). Para este ejercicio de memoria me apoyé en textos y presencias de muchos: los directivos de esta extraña entidad que afortunadamente diseñó y aplicó semejante proyecto; mis compañeros en la Fundación Social, maestros todos de comunicación: un asunto que es arte, es oficio, disciplina y hasta ciencia, pero sobretodo pasión por lo humano.

2. El enfoque

La Fundación Social es una entidad sin ánimo de lucro cuya misión es contribuir a la superación de las causas estructurales de la pobreza en Colombia. Esta misión de la entidad es la que determina el enfoque, la intención de sentido y el propósito de sus proyectos de comunicación: en términos comunicativos, la misión de la entidad exige contribuir a que circulen y sean reconocidos en la sociedad los sentidos que han sido excluidos: las maneras colectivas de ser, de actuar y de soñar que han sido marginadas, eliminadas o marcadas con prejuicios que no les permiten acceder a las posibilidades de una sociedad mejor.

Esta interpretación comunicativa de la Misión Institucional se hace también en torno a la propuesta democrática de sociedad que la Fundación Social comparte: es necesario promover un proyecto colectivo de sociedad donde quepamos todos, construido por y para todos: la convivencia democrática. Este es el asunto del que se ocupó el Programa de Comunicación Social por la Convivencia, la Democracia y la Productividad.

2.1. Supuestos
Las comprensiones desde las cuales se diseñó y ejecutó el Programa de Comunicación por la Convivencia y la Productividad:

2.1.1. Comunicación: entendemos la comunicación como el proceso de producción, circulación y puesta en juego de sentidos (1). Esta definición exige el reconocimiento de la diversidad (UNESCO, 1998) en tanto la comunicación estaría dada por la posibilidad de todos los actores sociales de poner en circulación sus intereses, mensajes y sentidos. Por lo tanto, no se trata solo de difundir el sentido del proyecto democrático, sino de construirlo con la sociedad: dotar de sentido la democracia desde la diversidad cultural de la sociedad.

2.1.2. Sentido(s): el sentido se entiende acá como el conjunto complejo de representaciones, arquetipos, símbolos, conceptos y significados construidos históricamente. Lo diferenciamos de la concepción de sentido que lo asemeja a la significación: No se trata solamente de una relación entre signo, significado y significante, con posibilidades de decodificación universal y racional. El sentido requiere de la presencia de muchos aspectos: además de los significantes, intervienen referentes históricos, emotivos, culturales, religiosos, éticos, políticos y estéticos. Estos referentes juegan un papel clave en la construcción y transformación del sentido. En otras palabras, en la manera particular de un colectivo humano de darle sentido a una cosa (crearla y transformarla), no sólo incide la manera como ese colectivo se refiere a la cosa, sino su forma de interpretarla y relacionarse con ella. Por ejemplo, el sentido de pertenencia a un territorio no se forma en sus pobladores solamente por lo que se dice del territorio, sino por la historia que tienen viviendo en él, por la manera de usarlo o habitarlo y por la forma de representarlo.

Lo anterior quiere decir que nunca se comunica sólo un mensaje, siempre el contenido de la comunicación es de sentidos, porque el mensaje siempre va acompañado del contexto en el cual es interpretado y esto es lo que permite que adquiera un cierto sentido. La comunicación sólo surte efectos en los actores del proceso comunicativo cuando incide sobre sus motivos para crear o transformar.

2.1.3. La información: la información es una de las formas de circulación de sentidos, definida por la relación entre datos que establecen los actores del proceso comunicativo. La información en torno al proyecto democrático es pública (pertenece a todos) y debe ser pública también su transformación. Esto nos remite a la necesidad de trabajar no por la difusión de datos, como por los usos sociales de la información, entendidos como la capacidad de la sociedad para producir, buscar, seleccionar, interpretar, transformar y poner en circulación la información. La información, entonces, no es el conjunto de datos, sino la relación entre los datos que me permite interpretarlos y la comunicación se da cuando puedo transformarlos con otros en función de un propósito común. Esta capacidad para transformar datos no alude sólo a habilidades técnicas, sino a la acción intencionada sobre la sociedad para modificarla.

En este campo de la información vale la pena agregar que hemos buscado generar procesos colectivos en una cultura marcada por la utilización de la información pública en beneficio de intereses privados; es decir, por la apropiación privada de un bien público (la información no solamente como instrumento de poder en el sentido de que permite tomar decisiones, sino la información como instrumento de sometimiento y exclusión).

2.1.4. La comunicación para la movilización: la comunicación puede ser masiva (a personas anónimas), micro (a personas por su diferencia) y macro (a personas por su rol). Generalmente, la comunicación micro es de limitada cobertura y alto impacto, mientras la comunicación masiva es de amplia cobertura y menor impacto. La comunicación macro busca ampliar la cobertura sin disminuir el impacto; por esa razón, la comunicación macro exige combinar lógicas micro y masivas. Definimos la comunicación por la convivencia democrática como un proyecto macro de comunicación, en tanto busca influir en los modos de pensar, actuar, decidir e imaginar la realidad de los colombianos a favor de un proyecto de sociedad.

Un proyecto macro de comunicación es un proyecto de movilización: convocatoria de voluntades para actuar en la búsqueda de un propósito común bajo una interpretación y un sentido compartidos. En síntesis, el programa de Comunicación tuvo como objetivo la convocatoria a la sociedad colombiana para asumir como un propósito común la construcción de una sociedad democrática, bajo una interpretación compartida del sentido de justicia, equidad, diversidad, paz, participación y solidaridad.

2.1.5. Reedición: para generar procesos de movilización ciudadana, aplicamos el concepto de reedición que supone que los mensajes no son recibidos sino reeditados, reinterpretados. Es posible, entonces, ubicar entre la población sobre la cual se espera incidir unos actores específicos, con público propio y que gocen de credibilidad, para convocarlos a tomar decisiones en su campo de actuación en función de un propósito colectivo. En el caso del Programa de Comunicación de la Fundación Social, las redes de reeditores se consolidaron principalmente con maestros y decisores del campo educativo. Si esto se hace intencionalmente (y este ha sido el asunto del modelo macrointencionado), desde el momento de producción del sentido, el impacto de la comunicación se incrementa en la medida en que se amplía la cobertura y la intensidad del mensaje, con la participación de los actores del proceso comunicativo.

2.1.6. Lo cultural: dado que los mensajes son interpretados y no solo decodificados, el contexto de la comunicación es la cultura. La comunicación es un momento constitutivo de la producción cultural porque, al poner en circulación, contribuye a transformar. Lo cultural es el conjunto de procesos de producción colectiva de sentido con los cuales nos comunicamos, perpetuamos y desarrollamos conocimiento, actitudes y valores. Esto tiene como consecuencia que los sentidos no son intangibles, sino que se expresan en la producción cultural y es allí donde son transformados por la acción comunicativa.

2.1.7. La cultura de la convivencia: como la comunicación busca poner en circulación sentidos que promuevan la convivencia democrática, debe considerar, entre otros, factores culturales asociados a la violencia.

Incluir la dimensión cultural en el análisis de la violencia es algo complejo y polémico. Existen quienes creen que, al hablar de raíces culturales de la violencia, se está afirmando que la violencia es natural, que "somos así" y que, por tanto, no podemos cambiar. Otros creen que la cultura no tiene nada que ver con la violencia, que está claramente determinada por causas económicas, sociales o políticas.

Hay que aclarar que las raíces culturales de la violencia no suponen que la violencia no se puede cambiar. Al contrario, como la cultura es construida por el hombre, no es natural, puede ser cambiada. De hecho, la cultura es tan cambiante como la política, la economía y la sociedad, y todos estos cambios los hace el hombre.

Por otro lado, la violencia es un asunto complejo, que tiene causas tanto en la economía, la política o la sociedad, como en la manera como esa sociedad da y expresa sentido a su mundo; es decir, en la cultura. Factores asociados a la violencia, como el consumo de drogas o la distribución de armas, son tan importantes como factores de orden cultural, como los prejuicios, la segregación, los rituales sectarios y muchos otros.

Desde diversas disciplinas se han realizado investigaciones sobre este tema, que merecen, al menos, atención. Citamos como ejemplo la afirmación de Perea (2) en el sentido de que la violencia política ha estado íntimamente relacionada con un imaginario de muerte "que se ha instalado hasta en el último recoveco de la vida pública y privada". Alonso Salazar ha indagado cómo la música y los rituales que acompañan los eventos musicales colectivos, han propuesto y/o reforzado ciertos imaginarios, ciertas formas colectivas de percibir al otro, que se relacionan con formas violentas de ser. Marco Palacios (3) ha demostrado cómo nuestra historia está llena de casos que legitiman los caudillismos excluyentes y promocionan una cultura clientelar que ha incidido no sólo en los partidos políticos, sino en muchas maneras de vivir en sociedad, incrementando la jerarquización y la exclusión, causas reconocidas de violencia. Por su parte, Francisco Sanín (4) estudió el comportamiento del "movimiento plebeyo" en el Valle a partir del análisis de sus identidades y de la forma como se fortalecieron sentidos de pertenencia para agrupar o disociar el movimiento. Que la política tiene que ver con los imaginarios es una sentencia más o menos aceptada, ¿por qué no tendría entonces, relación también con la violencia?

Todos estos estudios muestran unas ciertas maneras de ser de los ciudadanos que son validadas y legitimadas por los medios de comunicación y muestran cómo el posicionamiento de ciertos imaginarios en la sociedad ha incidido en la generalización de la violencia como forma de ordenamiento social. Por esa razón, y porque lo que la Fundación social ha querido es proponer a la sociedad nuevos imaginarios de convivencia a través de la comunicación; los estudios sobre raíces culturales de la violencia han sido para nosotros materia sin la cual el programa de Comunicación Social no sería realidad.

2.1.7. La televisión: el programa utilizó como medio principal la producción audiovisual: documentales, dramatizados y otros formatos que se seleccionaron de acuerdo a la intención de sentido de cada proyecto particular. Sin embargo, es interesante observar cómo la Fundación Social pasó de elaborar series audiovisuales con mensajes textuales, educativas, explicativas, claramente diferenciadas de la televisión entretenimiento,... algo aburridadas o por lo menos muy densas en contenidos... poco televisivas, a producir televisión pública de alta calidad estética, técnica y de contenidos: desde la necesidad de un discurso sobre la democracia y los valores pasamos al intento por construir nuevos relatos, nuevas narrativas donde la democracia y los valores tuvieran mucho sentido para los televidentes y usuarios de los videos.

3. El modelo de comunicación macrointencional (5)

3.1. Objetivo
El modelo de comunicación se diseñó y aplicó en un programa específico, el de comunicación por la convivencia democrática, que se planteó como objetivo: Diseñar y desarrollar sistemas de comunicación a nivel nacional, regional y local para movilizar diferentes comunidades de sentido hacia la construcción de una nación de convivencia democrática y productiva.

La comunicación macrointencional (CM) se define como 'una convocatoria hecha por un Productor Social, dirigida a Re-Editores Sociales determinados, a través de Redes de Comunicación directa, apoyada con Medios Masivos y orientada a generar modificaciones en los campos de actuación de los Re-editores en función de un propósito colectivo'.

3.2. Componentes
Productor Social: es la persona o institución que tiene la intención de afectar el campo de actuación de los Re-Editores con fines determinados y la capacidad de crear condiciones económicas, institucionales, técnicas y profesionales para que un proceso comunicativo ocurra. En este caso, la Fundación Social es el Productor Social.

Editor: 'La comunicación macrointencional requiere que los mensajes sean editados, es decir, que se conviertan en formas, objetos, símbolos y signos adecuados para el campo de actuación del Re-editor, de modo que aquel pueda usarlos, decodificarlos, recodificarlos según su propia percepción (...) El éxito de la movilización participada depende de la forma como se introduzca el mensaje (convertido en formas, objetos, símbolos y signos) y se acceda al campo de actuación del Re-editor, el cual posee una cultura propia, conoce profundamente su campo de actuación y tiene cosmovisión propia'. El Editor se hace preguntas fundamentales para el proceso como: ¿Cómo estructurar los mensajes?, ¿Qué códigos se requieren para que el mensaje sea perceptible por el Re-Editor y lo pueda convertir en formas de sentir, de actuar y de decidir en función de un imaginario?. Mientras más conocimiento tenga el Editor del campo de acción del Re-Editor (forma de producir sentidos, simbología, autopercepción,etc), mayores son las posibilidades de éxito, es por esta razón que la investigación cultural tiene gran importancia dentro del modelo.

Re-Editor Social: Es 'una persona que por su rol social y desde su campo de actuación, tiene la capacidad de readecuar mensajes, según circunstancias y propósitos, con credibilidad y legitimidad. Dicho de una forma popular, es una "persona que tiene público propio" reconocido socialmente. Los educadores, los párrocos, los gerentes, los líderes comunales... son re-editores activos. Por su profesión y la credibilidad que tienen, frente a su público propio, pueden legítimamente introducir, modificar o negar mensajes, según circunstancias y propósitos'(...) La comunicación macrointencional está dirigida a buscar que el re-editor haga modificaciones específicas en su campo de actuación. Todo re-editor, por su rol social, tiene un "campo" o "espacio" de actuación que le es propio. A este campo concurren factores, conceptos y decisiones; unos que son modificables por el re-editor mismo y otros que son modificables por otros actores'.

'La efectividad de una comunicación macrointencional está relacionada con la posibilidad de proponer al Re-Editor la modificación de variables y factores que están bajo su dominio cotidianamente y con las relaciones que él pueda establecer con el imaginario propuesto como convocación'.

Las Redes de Comunicación Directa: 'La comunicación macrointencional requiere que el Productor social pueda acceder a comunicarse directamente con los re-editores que quiere convocar a la movilización. Esto garantiza también, que los re-editores se puedan comunicar con el productor social y/o el editor. Lo anterior implica que la CM debe poder ubicar, en el tiempo y el espacio, a los re-editores que pretende movilizar, para poder hacerles llegar a su espacio de trabajo los mensajes y los instrumentos para la actuación en función del imaginario y los objetivos propuestos. La CM no supone que el productor social conozca personalmente al re-editor. Se requiere que él lo pueda ubicar, según su rol y campo de actuación, para convocarlo y proveerlo de los mensajes e instrumentos para la actuación.

Los Medios de Comunicación Masiva: 'En la CM para la movilización participada se requiere "posicionar" el imaginario y colectivizar la actuación de los re-editores. La fuerza de convocación del imaginario depende de su naturaleza y de la difusión y legitimación pública que tenga, tanto para el re-editor como para la opinión pública. El re-editor necesita saber que los "otros" saben que él está haciendo modificaciones en su campo de actuación en favor del imaginario y los objetivos. Además requiere tener algún grado de certeza de que los otros re-editores de su misma categoría están modificando su campo de actuación hacia el imaginario y objetivos propuestos (sentido de colectivización). Los medios masivos son fundamentales para la colectivización y percepción pública del imaginario. Esto sin detrimento de las convocaciones colectivas en espacios públicos, que la experiencia muestra importantes. La colectivización es la certeza que tiene cada participante que lo que él hace, está siendo hecho por muchos otros participantes, por las mismas razones y sentidos'.

4. Los proyectos

La Fundación Social, dentro del Programa de Comunicación Social produjo con el Modelo Macrointencional y en el período comprendido entre 1989 y 1996, un conjunto de materiales impresos, audiovisuales y fonogramas destinados a apoyar a los Re-Editores en su labor. Las series de Televisión han sido emitidas por Canal Abierto a través de Señal Colombia, Canal A en espacios de Cenpro T.V., Teleantioquia, Telepacífico y en la franja educativa de Televisión Española.

Series de Televisión - Nacionales:
"Historias de Maestros". Serie de 28 capítulos de 25 minutos cada uno. Documental de personaje sobre maestros con propuestas pedagógicas innovadoras.

"La Ruta de la Democracia". Serie de 30 capítulos de 25 minutos cada uno. Recorrido en formato documental por la historia del pensamiento democrático.

"Amanece y Tu". Serie de 26 capítulos de 25 minutos cada uno. Documental con testimonios y archivo para fortalecer el espíritu constituyente en el proceso que dio origen a la Constitución Nacional en 1.991.

"Generación Re". Serie documental de 12 capítulos de 25 minutos cada uno. Documental con testimonios, archivo y videoclips sobre los supuestos para el aprendizaje de la modernidad.

"Los Amigos Secretos". Serie dramatizada de 24 capítulos de 25 minutos cada uno

"Se Alquilan Historietas". Serie dramatizada de 28 capítulos de 15 minutos cada uno.

"Muy pronto junto al Fuego". Serie dramatizada de 28 capítulos de 15 minutos cada uno.

"Mosquito & Compañía". Serie dramatizada de 28 capítulos de 15 minutos cada uno.

"Día tras Día". Serie dramatizada de 28 capítulos de 15 minutos cada uno.

Regional Medellín:
"Muchachos A lo Bien". Diversidad. 28 capítulos de 25 minutos cada uno. Documental de personaje sobre la diversidad de culturas urbanas en Medellín. Coproducción con la Corporación región.

"Muchachos A lo Bien". Participación. 28 capítulos de 25 minutos cada uno. Documentales de caso sobre las diferentes formas de participación y organización de los jóvenes en Medellín. Coproducción con la Corporación región.

"Muchachos A lo Bien". Ética. 32 capítulos de 25 minutos cada uno. Testimonial con puestas en escena sobre las formas juveniles de vivir valores pertinentes para la convivencia democrática en Medellín. Coproducción con la Corporación región.

"Muchachos A lo Bien". Derechos Humanos. 28 capítulos de 25 minutos cada uno. Documental de personaje sobre la construcción de la dignidad de la vida en diversos espacios de socialización.

"Futuro Posible". 8 capítulos. Documentales de caso que buscan el sentido que tienen para los ciudadanos los conceptos claves del desarrollo social.

Regional Cali:
"Cali Ve Joven". Diversidad. 28 capítulos de 25 minutos cada uno. Documental de personaje sobre la diversidad de culturas urbanas en Cali. Coproducción con Procívica y la Fundación Restrepo Barco.

Además de la emisión de las Series por televisión, el programa de Comunicación, aplicando el modelo de comunicación antes descrito, elaboró paquetes pedagógicos: las mismas series de televisión se copiaron en video y se distribuyeron a través de las redes de correo directo con los reeditores, anexando afiches, canciones, folletos, guías didácticas y otros productos que pudiera usar el reeditor para fortalecer la movilización en su propio campo de actuación.

Ocasionalmente se realizaron eventos masivos con transmisión en directo por televisión para fortalecer el imaginario que cada proyecto proponía: principalmente en el proyecto "Muchachos A Lo Bien" se llevaron a cabo conciertos y actos simbólicos masivos para resignificar espacios de la ciudad.

El trabajo con educadores se complementó con eventos directos de reuniones en diferentes ciudades del país para fortalecer criterios básicos de la movilización.

5. Aprendizajes y preguntas (6)

Como se dijo antes, el proceso exigió muchas discusiones, algunas aún no concluídas, que lo enriquecieron y le permitieron a la Fundación Social hacer ajustes, pulir el modelo, el programa mismo y, obviamente, su propuesta democrática. A continuación destaco algunos elementos de la experiencia que pueden fortalecer el debate en torno a este tema:

La priorización de actores
El programa toma opción clara, entre el conjunto de re-editores, por los 'educadores en servicio', "350.000 profesionales de la educación, incluyendo directivos, docentes y administradores (1991)", por cuanto su número; "el acceso que tienen diariamente a la población infantil y de jóvenes; la capacidad que tienen los educadores (por su rol) de crear formas de pensar, de sentir y de actuar sobre estas poblaciones (poder cultural) y su amplia distribución geográfica", les permite operar "el saber social, definido como el conjunto de conocimientos, prácticas, destrezas, tradiciones, valores, ritos y mitos que le permiten a una sociedad sobrevivir, convivir y proyectarse.

Los educadores "tienen un público propio y cautivo (los alumnos) frente al cual pueden proponer, modificar o negar mensajes. Esta capacidad les permite crear formas de pensar, de sentir y de actuar, es decir, les permite crear cultura... sean competentes o no".

Sin embargo, el concepto de reeditores siempre ha sido polémico al interior de la Fundación Social, especialmente porque no parece tener mucha aplicación práctica en poblaciones con niveles de institucionalidad diferentes a la institucionalidad formal, como es el caso de las culturas juveniles.

El uso combinado de medios masivos y no-masivos
Aunque el PCS se define por el modelo y no por los medios, en su propuesta, que emula y mejora otros modelos exitosos a nivel mundial, es muy valioso el manejo de diversos tipos de medios, en forma complementaria: el correo personal a los re-editores, los pequeños folletos en formato de pocas páginas y en lenguaje sencillo, los afiches a todo color con capacidad de proponer importantes elementos de recordación o de crear impactos fuertes y atractivos, la música original de las series de televisión muy pegajosa y con mensajes estructurados, las guías para los profesores y, obviamente los programas de televisión, producidos en formatos y lenguajes de aceptable nivel audiovisual y pedagógico.

Nótese que la aparentemente simple operación de envío de correo personal a los re-editores es de una gran complejidad, pensando en las difíciles condiciones de comunicación en nuestro medio, en la elaboración de bases de datos permanentemente actualizadas y confiables, en el diseño de materiales autosuficientes, amigables y abiertos, en la elemental tarea de empacar grandes cantidades de materiales...

La relación personalizada con los re-editores
Se destaca pues, el tipo de relación establecido con cada uno de los re-editores mediante correo personal, medio que con frecuencia se considera poco importante. Sin embargo, para un maestro de una vereda lejana, recibir un paquete de materiales, acompañados de una carta y a veces de una encuesta, crea vínculos y propone un estilo de relaciones que sólo resulta posible, de otro modo, en los modelos presenciales de escasa cobertura.

Implica, como parte constitutiva del modelo, que en la práctica se concrete la autonomía de estos eslabones fundamentales del proceso. En efecto, los re-editores deciden por sí mismos qué hacer con cada paquete de materiales: no hay prescripción de uso, pueden guardarlos en su biblioteca personal o desecharlos, o incorporarlos creativamente en su campo de actuación cotidiana... Este elemento del modelo es un auténtico reconocimiento a la capacidad creativa y la apropiación pertinente de los materiales por parte de unos destinatarios que se entienden como receptores activos.

De otro lado, el programa de Comunicación Social recibía de los re-editores una gran cantidad de correspondencia que era leída y sistematizada, y servía para identificar problemas del modelo y hacer ajustes.

La capacidad de movilización de imaginarios
No se puede negar que el tema de la convivencia se ha convertido poco a poco en prioridad del ideario de los educadores. Y en ello ha tenido una cuota importante el aporte del PCS, el cual lentamente lo introdujo como significativo, en términos de un norte ético. Algo parecido ocurre con el tema de derechos. El sencillo afiche introduce en las escuelas del país el tema y lo pone a circular en la vida de la comunidad educativa, es decir, lo introduce en su cultura cotidiana. Ese afiche ha sido enmarcado y colocado en lugar destacado en miles de escuelas públicas del país, por iniciativa de los maestros.

Aunque sólo tenemos certeza de recepción y uso de los materiales, y sólo indicios de altos niveles de apropiación por parte de la población de incidencia, la evaluación cualitativa que se realizó del proyecto "Muchachos A Lo Bien" (7) sí muestra cómo los imaginarios de convivencia democrática en la ciudad de Medellín fueron fortalecidos gracias al proyecto.

El logro de un lenguaje audiovisual y una estética propia
Las series de televisión producidas por el PCS han sido difundidas a través de canales nacionales e internacionales, dada su calidad profesional. Ello no se puede entender sólo como una cualidad técnica. Se trata de la creación de un lenguaje audiovisual en el que se conjugan decisiones sobre género, formato, diseño artístico (fotografía, sonido, escenografía...), dirección de actores, fuentes de hipótesis para el tratamiento de los temas, argumentación y narrativa propia de sus libretos, estilo adaptado a las audiencias, participación de los mismos destinatarios en calidad de protagonistas...

Y, como un intangible que sostiene la producción, se destaca la propuesta de una estética propia, que toma distancia de los modelos comercialmente aceptados y se atreve a innovar en la búsqueda de géneros y formas de narrar, incorporando opciones que las nuevas tecnologías y las sensibilidades de públicos juveniles proponen en el espacio audiovisual, donde se combinan videoclips, ficción, formas cinematográficas y estilo publicitario.

El manejo profesional de los MCS
Cuando se habla de calidad profesional es necesario entender que el equipo de producción del PCS fue constituído con base en sus competencias y asimiló funciones polivalentes, es decir, tuvo a su cargo la realización de todas las fases de cada proyecto: la investigación previa, el diseño de la propuesta, su implementación y realización, e incluso su difusión y evaluación.

Este componente es esencial en el logro de un equilibrio entre costos y productos, por cuanto los algoritmos de cada producción hicieron posible la ejecución eficiente, de alto nivel competitivo de cada uno de los materiales. De hecho, actualmente siguen teniendo gran aceptación y demanda.

La base investigativa de la producción
En el imaginario que circula en relación con la comunicación, ésta se reduce a los medios masivos, y al entretenimiento, es decir, a asuntos que no alcanzan niveles profundos y necesitan poca reflexión. Una clave fundamental en el trabajo del PCS fue su capacidad de producir pensamiento, no sólo en aquellos temas que constituyen los contenidos de sus programas, sino en la definición del modelo CM y en el planteamiento de la comunicación misma.

Es así como la producción de cada serie de televisión, cada canción, cada cartilla, requirió un trabajo previo de investigación, que según niveles diferenciados significó hacer estados del arte, estudios monográficos, estudio básico de ciertas categorías, trabajo de campo etnográfico con las poblaciones implicadas... El modelo CM, en particular, se fue construyendo en forma procesual como un texto polifónico, que aceptó dialogar con muchos otros textos académicos y con experiencias cuyo sustento investigativo tuvo reconocimiento de la comunidad científica.

El uso de espacios concertados con Tv y MEN
En ejercicio del espíritu de trabajo concertado, el proyecto PCS hizo llave con los espacios de televisión educativa que Inravisión y Ministerio de Educación Nacional ofrecían a través de las cadenas 1 y 2, cubriendo el 90% del territorio nacional.

La eficiencia del modelo y su cobertura
Cuando un modelo de trabajo logra afectar -como es constatable- a 20.000 escuelas de educación básica (públicas y privadas) y a sus educadores, hacia la toma de un conjunto de decisiones para mejorar la calidad educativa, introducir los principios básicos de convivencia y fortalecer los códigos de la modernidad en el sistema educativo; cuando ese modelo se puede replicar exitosamente en otro país (Estado de Minas Gerais, Brasil) para solucionar problemas de otro orden, como el cuidado del agua; cuando en una situación de atención a desastres naturales, como la reconstrucción del Eje Cafetero, a raíz del terremoto de enero de 1999, funciona con igual capacidad y eficiencia, con una población de tales magnitudes... hay que concluir que el modelo es capaz de crear, transformar, movilizar y difundir sentidos y significados socialmente pertinentes.

Es impresionante la producción realizada y la cobertura lograda, desde 1985 cuando se inicia el trabajo de Televisión Educativa a través de CENPRO, hasta 1998 cuando se transfieren el modelo y los materiales a la editorial Norma, a saber:

  • 10 diferentes series de televisión dedicadas a la Formación de valores, la Educación para la Convivencia, la Formación Ciudadana, emitidas por canales comunitarios, regionales, nacionales e internacionales (más de 250 horas en 1997)
  • Producción de diversos materiales impresos (cartillas, afiches, guías...) en tirajes de 150.000 sets
  • Creación de Redes de escuelas primarias urbanas y rurales (más de diez mil en el país), secundarias (más de cuatro mil), ONG's nacionales (más de cinco mil), párrocos (cerca de dos mil quinientos), alcaldes (la totalidad de municipios del país), personeros (la totalidad de municipios del país), comunicadores sociales (más de mil quinientos) e internacionales con ATEI
  • Convocaciones públicas de educadores en la concertación "El ciudadano docente y la formación de ciudadanos" (cerca de 50.000 en el país)
  • Distribución y apropiación de los materiales sobre convivencia social y democracia en 18.200 jornadas escolares de primaria y 7.362 de secundaria en todo el país, mediante correo personal
  • Varias campañas, encuestas nacionales y proyectos concertados
  • Atención personalizada a usuarios, según demanda
  • Apoyo a dependencias de la Fundación Social en requerimientos de comunicación
El trabajo con 'comunidades de sentido' (orden simbólico-imaginario)
Marca una evolución muy interesante el pasar de trabajar, como fue tradicional en proyectos de comunicación, con audiencias masivas, o con pequeños grupos-target, a establecer como población objetivo ciertas 'comunidades de sentido'. La diferencia principal tiene que ver con la incorporación del orden simbólico-imaginario en la concepción de la comunicación. Es decir, con superar las visiones empíricas y/o puramente funcionalistas, que conciben al destinatario como objeto pasivo, e incluso aquellas que entienden al sujeto de la comunicación como un receptor activo, pero simplemente individuo en un proceso de trasmisión de información; y entonces, llegar a la comprensión de un universo donde se producen sentidos y sin-sentidos, donde juegan relatos, sueños y fantasías de lenguajes múltiples, que se caracteriza por su trascendencia e inefabilidad, donde se producen sujetos colectivos, agrupaciones emocionales y relaciones de interés.

La consecuencia de concebir en esa forma a los destinatarios, es que el acento no se pone en ninguno de los elementos particulares del sistema comunicativo, sino en la producción colectiva y compartida de significaciones, que desde la dimensión cultural y en forma permanente, realizan los actores colectivos, operación en la cual aportan sus biografías personales completas, cargadas de memorias y subjetividades en construcción.

Hasta acá algunos de los aprendizajes destacados por Germán Muñoz en el texto citado. Frente a estos aprendizajes y al proyecto en su conjunto caben muchas preguntas, algunas de las cuales quiero compartir con ustedes.

La importancia de trabajar con un modelo.
Este modelo, como cualquiera, puede sugerir muchas preguntas y críticas. Algunas que en la Fundación Social aún son motivo de reflexión, son: la pregunta por la cultura, no resuelta con la inclusión del imaginario como intención de sentido en el universo del Emisor; la pregunta por los re-editores institucionalizados, cuestionada en ciertos sectores de población con bajo nivel de institucionalidad; la pregunta por el concepto de redes que opera el modelo y la discusión sobre el papel de la televisión en el modelo. Más que respuestas definitivas para perfeccionar el modelo, para quienes hemos tenido el placer y el privilegio de trabajar en el área de comunicaciones de la Fundación Social ha sido enriquecedor contar con este modelo no sólo para garantizar mayor eficacia en los proyectos, sino para pensar. Si algo ha caracterizado el trabajo comunicativo de la Fundación Social, más que el modelo mismo, es que éste ha llevado a la entidad toda a pensar la comunicación, a debatir los conceptos, a investigar sobre los medios y especialmente sobre las diversas culturas a las cuales nos dirigimos.

El papel de la Televisión
Quienes hemos trabajado con el modelo macrointencional y especialmente los realizadores de televisión, nos resistimos a pensar que el medio solamente funciona para el propósito de legitimar el mensaje y hacer colectivo el sentido en la población de incidencia y muy especialmente si sólo se buscaba en el diseño y en la emisión masiva la certeza de la misma emisión, pero no la cobertura, el rating... lo más inquietante, sin embargo, es la tendencia a creer que el mensaje tiene que aparecer explícito, dicho, textual, en los productos audiovisuales. Este debate en la Fundación Social y en torno a cada proyecto particular, nos ha llevado a una comprensión de la televisión no sólo como instrumento de legitimación de un mensaje en la sociedad, sino también como montaje de imágenes en movimiento que puede construir nuevas metáforas y nuevas narrativas de nosotros mismos, y que a partir de éstas puede o no convocar con fuerza no sólo la decisión racional de los ciudadanos, como sus más profundos motivos para dignificar la vida a partir de la sensibilidad por el otro.

La guerra y la violencia
Luego de trabajar en tantos proyectos, todos con el propósito de contribuir a la creación de una cultura de convivencia democrática en Colombia, es por lo menos inquietante que la guerra y la violencia hayan logrado más que nosotros. Si el éxito estaba en construir la democracia y la paz, vamos perdiendo y por mucho. Me consuelo pensando que el éxito del Programa de Comunicación por la Convivencia y la democracia de la Fundación Social, y el mío propio, está en la terquedad, en la resistencia: en negarse a aceptar que la solución está en las balas. Y negarse con terquedad, contra la corriente, contra todo pronóstico y toda tendencia, a creer que los colombianos no podemos ser lo suficientemente inteligentes y astutos como para encontrar caminos de solución a nuestros problemas de pobreza, violencia e impunidad, en los cuales hagamos más bella y más digna la vida en este país, para todos, con todos y especialmente por aquellos que sufren. La violencia puede aparecer ante muchos como un proyecto de comunicación exitoso, pero no es comunicación aunque convoque, porque destruye lo humano. Y la comunicación es, ante todo, dignificación de la vida humana.

Notas

(1) Toro Arango, José Bernardo. "El proyecto de nación y la Formación de Educadores en servicio". Folleto, Fundación Social, Bogotá.

(2) Perea, Carlos Mario. "Porque la Sangre es Espíritu". IEPRI, Aguilar. Bogotá, 1996.

(3) Palacios, Marco. "Entre la legitimidad y la violencia. Colombia 1875-1994". Editorial Norma, Bogotá, 1995.

(4) Gutiérrez Sanín, Francisco. "Curso y Discurso del Movimiento Plebeyo. 1849-1854". Ancora. Bogotá, 1995.

(5) Tomado de Toro, Bernardo y Rodríguez, Martha C. "Conceptos y Criterios básicos para la elaboración de instrumentos para la movilización social. La experiencia del 'Programa de Comunicación para la Convivencia, la Democracia y la Productividad' de la Fundación Social de Colombia". Bogotá, 2001.

(6) En su mayoría estos comentarios son apartes del documento inédito de Muñoz, Germán. "Ensayo analítico e interpretativo de la experiencia institucional de la Fundación Social respecto del Programa de Comunicación social para la Convivencia, la Democracia y la Productividad". Fundación Social, Bogotá, 2.002.

(7) Rodríguez, Ángela; Medina, Adriana; Villa, Catalina y Franco, Germán. Asesoría de Jesús Martín Barbero. "Estudios de percepción de un programa de televisión juvenil: el caso de "Muchachos A Lo Bien". Fundación Social, Medellín, 2.002. Inédito.

Fuente:
Ponencia escrita para la Cuarta Conferencia Internacional de Comuniación Social: Perspectivas de la Comunicación para el Cambio Social y el Tercer Encuentro Our Media/Nuestros Medios. Universidad del Norte. Barranquilla, 19-21 de mayo de 2003.

Para más información contacte a:
Germán Franco Díez
E-mail: germancio@epm.net.co

Comments

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hola, soy un joven Nicaraguense que trabaja con una estrategia de comunicación con jóvenes, con programas de radio y TV. su experiencia me parece enrriquecedora y efectiva. podriamos seguir en contacto para dar seguimiento a nuestras experincias. muchas gracias.
Abdel Largaespada

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malisima esta pñagina

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La reflección hecha por German a partir de numerosos estudios realizados al respecto me parece de lo más acertada ya que se acerca a una realidad latente en la actualidad, pero me gustaría aún más si tratara el tema del tratamiento de la fotografía en los dramatizados, es decir , video y cine

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me sirve como orintación y para ayuda hacia un trabajo comunitario pero en si lo que busco es la formación ciudadana para las transformaciones de la cultura de convivencia con los otros.

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Es una lástima que un documento sobre un trabajo tan visual no cuente con imágenes que lo complemente y hagan más amable!

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