Entrrevista con Evan Cornog
Historiador. Docente e investigador de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia.
Entrevista realizada por el periodista Osvaldo Tcherkaski , publicada en el Diario El Clarín, Argentina.
El debate actual sobre los medios periodísticos disparado por las malversaciones noticiosas sobre la guerra contra Irak, ¿permite pensar que el periodismo sigue siendo el primer borrador de la Historia?
EC:Creo que sí, pero veo dos tipos de problemas. A menudo, cuando los historiadores se remontan atrás para estudiar un período, no recurren a fuentes periodísticas. La segunda cuestión es que muchos sucesos históricos, particularmente la historia vivida por la última generación, al menos en EE.UU. ha girado en torno a lo que los periodistas no cubrieron. Por ejemplo, hubo enormes cambios demográficos en mi país, con consecuencias políticas muy importantes, que prácticamente no fueron cubiertos por el periodismo.
Reconocidos críticos de medios de su país sostienen que la producción informativa ha pasado a ser el primer borrador de un libreto de Hollywood.
AC:Es cierto. A veces, el poder de una buena historia supera el peso de la verdad. Lo vimos en la prensa estadounidense con el caso de la soldado Jessica Lynch. Fue pintada como una combatiente heroica durante la invasión a Irak y resultó un montaje revelado cuatro semanas después por la BBC de Londres. Hasta se hizo una película para la TV y la mayoría de los estadounidenses probablemente la siguen creyendo una noticia verdadera y no recuerdan las revelaciones de la BBC. Creo que como nunca antes, el periodismo se está convirtiendo en un medio de entretenimiento. Los periodistas están cada vez más interesados en encontrar una buena historia, especialmente con impacto humano, antes que informar sobre temas importantes. No me parece un problema fácil de resolver porque todo se guía por lo que se supone que los lectores quieren leer y las teleaudiencias quieren ver.
Sin embargo, encuestas realizadas por un proyecto conjunto precisamente con la Facultad de Periodismo de Columbia, indican que la percepción pública sobre los medios es que constituyen grupos de interés dedicados a hacer negocios como cualquier otro.
EV:Es un gran problema. Creo que atañe principalmente a las publicaciones de circulación masiva y a los canales de televisión. Al mismo tiempo entiendo que hay reporteros y editores interesados en cubrir los hechos de envergadura y producir noticias. Hay un desafío interesante en ese proceso: encontrar formas de lograr las dos cosas, buena información y al mismo tiempo impacto para atrapar lectores y audiencias.
¿Me puede dar un ejemplo?
EC:El movimiento ecológico en EE.UU. surgió a partir de una serie de notas en la revista New Yorker publicadas en 1962. Ciertamente había gente preocupada por los problemas del medio ambiente antes de 1962 y los EE.UU. no son lo que se dice una luz esclarecedora en el mundo sobre responsabilidad ambiental. Pero esa serie de artículos contribuyó a cambiar la forma en que los ciudadanos estadounidenses veían su mundo ambiental y su responsabilidad.
Convengamos que en ese entonces el contexto de la producción mediática era diferente.
EC:De acuerdo. El principal problema del trabajo periodístico es la relación con la verdad. Los periodistas tienen que averiguar lo que es verdad y darlo a conocer a sus lectores de la mejor manera posible. Presiones y obstáculos han existido siempre, y aunque no todo depende de la actitud individual, para mí un periodista debe pensar cómo puede contribuir a que algo cambie cuando va a cubrir algo.
Si usted debe escribir hoy una nota sobre los daños del cigarrillo para la salud, probablemente nadie le pedirá que recurra a una segunda opinión, al testimonio de alguien que sostenga que fumar no es perjudicial, como sucedía años atrás. En cambio si lo que va a escribir confronta con la opinión del gobierno o de grupos de interés, es cierto que los diarios serán más cuidadosos. Pero fíjese que dos meses antes del lanzamiento de la guerra contra Irak, el diario The Wall Street Journal, que pregona la línea editorial más conservadora que cualquier otro diario estadounidense, publicó un artículo que divulgaba cuáles empresas podían beneficiarse con la guerra; todas estaban vinculadas de manera directa o indirecta con la industria petrolera.
Discutí este artículo en mi clase en la facultad, y resultó que se podía leer como una información económica destinada a los inversores y a mostrar qué compañías tenían un horizonte de alza en sus acciones, o bien, como propusieron mis alumnos, leerla como una noticia política: el diario financiero más influyente del mundo estaba diciendo que EE.UU. iba a la guerra por el petróleo. Quiero decir: parte de lo que pueden hacer los buenos periodistas es desplazar la información de un marco prefijado a otro marco de referencia, de modo que pueda servir a un objetivo distinto y más esclarecedor.
Si entiendo bien, usted ve el trabajo periodístico en un momento de transformación más que de crisis.
EC:Tal vez la naturaleza del periodismo sea estar siempre en crisis. Hemos atravesado un período particularmente sombrío en EE.UU. debido en parte a la especie de abandono del pensamiento crítico que sobrevino tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, la oleada de patriotismo, el alineamiento inicial de los grandes diarios en la guerra contra Irak, y también a los escándalos por la publicación de noticias inventadas, como fue el caso de Jayson Blair en el New York Times, o el de Stephen Glass en el New Republic.
Como ciudadano, me preocupa que el mundo sea ahora mucho más peligroso debido a George W. Bush. Como periodista entiendo que muchas de las cuestiones que estamos discutiendo encontrarán nuevas perspectivas en el periodismo online y en el tremendo desafío para los periodistas de pensar nuevas formas de contar la historia: ahora podemos usar videos, fotografías, sonido, mapas, gráficos, no sólo palabras. Actualmente, la mayoría de los sitios de periodismo online fueron establecidos por las organizaciones informativas más poderosas. Hay una brecha entre esto y el potencial de voces nuevas. Informar es muy costoso. Si se va a encontrar un modelo económico que les permita funcionar, está por verse. No sé quién manejará esto, tal vez los canales de televisión o Microsoft. De lo que no hay duda es que va a transformar la actividad en relación a como la conocemos y la practicamos ahora. La cuestión es cómo.
Y entonces, ¿cómo?
EC:Creo que mucho depende de los públicos, de los niveles de exigencia y selectividad que pueda plantear la ciudadanía.
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