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Conferencia Inaugural Carol Bellamy

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Conferencia Inaugural de la 4ta Cumbre Mundial de Medios para la Infancia y la Adolescencia.


Por: Carol Bellamy
Directora Ejecutiva Del Fondo Para La Infancia De Las Naciones Unidas - UNICEF
Río de Janeiro - 20 April 2004


UNICEF está encantada de participar en esta Cumbre. Estamos particularmente orgullosos de las muchas personas jóvenes que (bajo los auspicios de UNICEF) han venido a Río, buscando que sus voces sean escuchadas. Muchos otros jóvenes están contribuyendo al Foro de los Adolescentes a través de un chat global en el sitio web de UNICEF Voices of Youth.

Y muchos de nuestros asociados en los medios están aquí - personas que creen en la responsabilidad social de las corporaciones, y que están contribuyendo a crear lo que la Sesión Especial sobre la Niñez de la Asamblea General de las Naciones Unidas llamó Un Mundo Adecuado para la Niñez.

Para la generación de mis padres, la radio era un milagro tecnológico. Para mi generación, lo era la televisión. Y hoy lo son Internet y los nuevos medios digitales, que están cambiando nuestras sociedades para siempre - y el ritmo de introducción de innovaciones sigue creciendo. Pero como la Revolución de la Información y la Comunicación está teniendo lugar a una tal velocidad - y como sus implicaciones locales, globales, políticas, sociales y personales son tan profundas y complejas- dudo que alguien pueda predecir en forma confiable a donde nos está llevando todo esto. Conjurado por nosotros mismos, el genio de los bits y los bytes ha salido de su lámpara, pero ya no sabemos si es nuestro servidor o nuestro amo.

Pero el hecho de que esta reunión esté teniendo lugar aquí, en Río de Janeiro, es una reafirmación de que la búsqueda de formas en las que los medios puedan servir los intereses de la infancia mundial es un problema que nos concierne a todos - a las personas y comunidades de todo el globo, y no solamente a los gobiernos y las grandes corporaciones del Norte. Es por esto que tenemos el compromiso con nosotros mismos y con nuestros niños y niñas de juntar nuestros cerebros y nuestros corazones aquí en Río - no solamente para hacer un homenaje a los medios y su extraordinario potencial para hacer el bien, sino también para encontrar alternativas creativas a aquellas tendencias en los medios que son dañinas, especialmente para la infancia.

Frente a la niñez, los adultos hemos adquirido el compromiso de usar el poder de los medios masivos para contribuir a crear un mundo mejor. Es nuestro deber promover y proteger el derecho de la infancia a expresar sus opiniones y a buscar, recibir e impartir información e ideas libremente.

Más aun, los medios masivos están obligados no solamente a entretener las mentes jóvenes, sino que deben contribuir a estimularlas, informarlas y educarlas. Esta no es sólo nuestra obligación moral sino también legal. Porque al ratificar la Convención sobre los Derechos de la Infancia, 191 países afirmaron su voluntad de reconocer la importancia central de los medios masivos en la promoción de los derechos de la infancia.

Esto incluye garantizar que niños y niñas tengan acceso a un libre flujo de información e ideas; y que los medios ofrezcan materiales diseñados específicamente para satisfacer sus intereses y necesidades lingüísticas, especialmente los de niños y niñas pertenecientes a minorías y a grupos indígenas. También es necesario garantizar que todos los niños y niñas estén protegidos contra usos potencialmente dañinos de los medios, tales como escenas no apropiadas de sexo y violencia. Los artículos 12 y 13 enuncian en forma inequívoca que la infancia tiene libertad de creencia y de expresión. Pero van más allá - dicen que las opiniones de los niños y niñas deben ser escuchadas y tomadas en cuenta cuando se tomen decisiones que afecten sus vidas. Y el artículo 17 enuncia en forma explícita las responsabilidades de los gobiernos y los medios.

Reunidos aquí en Brasil, donde las desigualdades de la globalización son materia de debate público, debemos preguntarnos si nos movemos hacia o en sentido contrario a los ideales -y obligaciones- enunciados en la Convención. El mes pasado, la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización advirtió de los peligros de lo que llamaron "globalización sin rendición de cuentas", e incluían los medios.

Muchas personas jóvenes están estableciendo conexiones entre las imágenes de violencia que ven en la TV y el cine, y la violencia y las guerras que tienen lugar a su alrededor en el mundo real -y de las cuales son crecientemente víctimas.

Ellos creen que no solamente no es equitativo - sino injusto e inexplicable- que a tantos millones de personas de su misma edad se les niegue el acceso a las nuevas tecnologías de comunicación.

Los niños de todo el mundo aman los medios - pero están exigiendo más, algo mejor que lo que están recibiendo. Hay una creciente evidencia de que la concentración de la propiedad de los medios en cada vez menos manos está llevando a una programación infantil cada vez más escasa, de menor calidad, menos diversa, con más estereotipos negativos, con más imágenes de violencia y sexo, con más tiempo destinado a comerciales que venden productos que son dañinos para la salud de los jóvenes.

A pesar de esto, amigos míos, tenemos mucho que celebrar aquí en Río. Hay gobiernos que toman muy seriamente sus obligaciones bajo la Convención de los Derechos de la Infancia, bien sea a través del apoyo a la radio y TV públicas de alta calidad y a medios alternativos o comunitarios, o a través de la creación de un ambiente legal y regulador que obliga a los medios privados a ser responsables por la aplicación de ciertos estándares mínimos que se traduzcan en una actitud positiva y amable hacia la niñez.

En este sentido, puedo citar el ejemplo de Noruega que, conjuntamente con UNICEF y expertos en medios de todo el mundo, expidieron lo que se conoce como el Reto de Noruega - un vigoroso llamado a gobiernos, medios, padres, maestros, publicistas y jóvenes para que cumplan con sus obligaciones de acuerdo a la Convención de los Derechos de la Infancia. Nuestro sitio web MAGIC - establecido con el apoyo de Noruega- es un ejemplo de buena práctica, y un banco de información sobre todos los aspectos relacionados con medios e infancia. Los invito a visitar la página y a colaborar en ella.

Es cierto que hay un sinnúmero de ejemplos de medios que toman muy en serio su responsabilidad social frente a la infancia - y estamos felices de ver que muchos de ellos están representados aquí esta semana. Estos medios, grandes y chicos, del Norte y del Sur, están contribuyendo a crear sociedades más democráticas, más igualitarias, más incluyentes y pacíficas, bien sea a través de valientes reportajes investigativos acerca de las violaciones de los derechos de la infancia, o a través de una programación creativa, que educa y empodera, al mismo tiempo que divierte; a través de noticieros y programas que reflejan un amplio espectro de opiniones, incluyendo las de los infantes y adolescentes; y a través de proyectos de medios que atraviesan la frontera digital para empoderar a las comunidades más pobres.

Hay ONGs extraordinarias, dedicadas a mejorar la cobertura sobre los temas de la infancia - y una de ellas, ANDI de Brasil, está actualmente expandiéndose hacia otros países latinoamericanos. Ayer, UNICEF firmó un acuerdo de cooperación con ANDI, el cual incluye la creación de una red regional de periodistas especializados en derechos de la infancia.

Estos gobiernos, estos medios, estas ONGs, son defensores de los derechos de la infancia frente a los medios. Ellos no han olvidado que las ondas y el ciberespacio no le pertenecen ni a los empresarios de la radio y la televisión ni a los anunciadores. En la gran mayoría de los países, ellos les pertenecen, por ley, a los ciudadanos. A las compañías de medios se les otorgan licencias con la condición de que deben servir los intereses públicos. En este sentido, y ya para terminar, permítanme hacer cuatro sugerencias:
  • Primero, asegurémonos de que la declaración final de esta cumbre incluya un fuerte llamado a los medios del globo y a los anunciadores para que tomen en serio los principios de la Convención sobre Derechos de la Infancia, relacionados con los medios.
  • Segundo, insistamos ante los gobiernos y parlamentos de todos los países para que revisen sus actuales políticas, leyes y regulaciones de medios, en términos de su efecto sobre la infancia.
  • Tercero, que acuerden compromisos nacionales para mejorar los medios masivos dirigidos a la infancia, empezando con la televisión- como lo está haciendo en Colombia una amplia coalición de instituciones públicas y privadas, en la que participan los medios más importantes.
  • Y finalmente los invito a conmemorar esta reunión histórica, iniciando a nivel global un dialogo permanente sobre medios e infancia - uno que explore, conjuntamente con niños y jóvenes, lo que debemos hacer para garantizar que la siguiente generación pueda desarrollar su potencial, y que sus voces sean escuchadas.
Les deseo inspiración y éxitos en sus actividades durante esta semana.

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