Protocolo para la identificación de discriminación contra las personas que viven con el VIH
La discriminación arbitraria tiende a infundir miedo e intolerancia. Crea un clima que obstaculiza la prevención eficaz al desanimar a las personas para que se sometan a pruebas voluntarias y busquen información sobre cómo protegerse a sí mismas o proteger a los demás, lo que agudiza las consecuencias adversas de vivir con el VIH/SIDA. Dado que la eficacia de una política de prevención depende de la capacidad para llegar a quienes están en situación de riesgo e instarlos a adoptar comportamientos más seguros, es esencial combatir la discriminación que aleja a las personas de estos programas.
El protocolo va dirigido a los programas nacionales del SIDA, pero no es exclusivo para ellos. También pueden utilizarlo otros estamentos – organizaciones interesadas; grupos de personas, incluidas las infectadas o afectadas por el VIH/SIDA – con el fin de detectar casos de discriminación arbitraria. De hecho, un espectro más amplio de usuarios ayudará a convertir este protocolo en una herramienta más eficaz en favor de los derechos humanos.
El protocolo no se propone únicamente facilitar la detección de discriminación, sino que también anima a adoptar e implantar medidas contra ella y divulga buenas prácticas al respecto.
Tomado del sitio web de ONUSIDA.
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