Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
Hora de leer
3 minutes
Leer hasta ahora

Memorias del "Encuentro sobre Variabilidad, Cambio, Riesgo y Gestión Asociado al Clima" y del Foro "Ciencia y Política en la Gestión del Riesgo Asociado al Clima"

0 comments
Resumen

Entre el 19 y el 23 de noviembre del 2006 se llevó a cabo en Ciudad de Panamá el Encuentro sobre Variabilidad, Cambio, Riesgo y Gestión Asociado al Clima, el cual culminó el viernes 24 de noviembre con el Foro Ciencia y Política en la Gestión del Riesgo Asociado al Clima. Ambos eventos fueron convocados y organizados por el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI), la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres en América Latina y el Caribe (EIRD), el Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC), el Centro Regional de Información sobre Desastres para América Latina y el Caribe (CRID), la Autoridad Nacional del Medio Ambiente de Panamá (ANAM) y la Secretaría General de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

 

 

Asistieron 45 científicos de distintas disciplinas procedentes de 12 países Latinoamericanos y del Caribe, interesados en compartir con los demás su manera particular de abordar los problemas del cambio climático y sus soluciones, al tiempo que buscaban identificar maneras e instrumentos para facilitar la colaboración multidisciplinaria y la interfase ciencia-política. El objetivo general del Encuentro se definió como la “contribución al mejoramiento de la gestión del riesgo relacionado a las amenazas al clima, su variabilidad y cambio a través del fomento de la interacción, integración, comunicación y sinergia multidisciplinaria entre actores clave (científicos, tomadores de decisión, instituciones, etc.) que están involucrados en el proceso de la gestión, tomando como base las experiencias adquiridas en el programa de varias instituciones de la región”. Adicionalmente se propuso:

 

  • Contribuir al establecimiento del lenguaje y los conceptos comunes entre los actores clave involucrados en el proceso de gestión de riesgo para facilitarlo.
  • Apoyar el uso complementario de conocimientos, metodologías y prácticas de las diversas ciencias en beneficio de la Gestión de Riesgo.
  • Abrir un espacio de reflexión para enriquecer las visiones sobre el riesgo asociado al clima y a los problemas y opciones para su gestión, considerando los avances en materia de tiempo, de clima, de exposición y de vulnerabilidad.
  • Identificar oportunidades para la construcción de una red de instituciones, de programas y de profesionales, encaminada al intercambio del conocimiento y al seguimiento de las propuestas de colaboración resultantes del Encuentro.

 

 

Las reflexiones del evento giraron en torno a preguntas clave como:

 

  • ¿Qué factores limitan, o inhiben, la comunicación interdisciplinaria en materia de riesgo asociado al clima?
  • ¿Cómo se podría estimular la integración multidisciplinaria (clima, riesgo, agricultura, recursos hídricos, defensa civil, etc.)?
  • ¿Cuáles son los mecanismos, estrategias o las acciones que convierten el conocimiento científico en mecanismos, acciones o toma de decisiones?
  • Cómo se podrían construir escenarios más integrados de clima y riesgo?

 

 

 

Las respuestas incluyeron la necesidad de establecer “protocolos de comunicación” entre los profesionales de distintas especialidades para garantizar que las mismas palabras se utilicen con los mismos sentidos, hasta la realización de encuentros interdisciplinarios periódicos, pasando por el desarrollo de estrategias de comunicación que permitan “convertir lo importante en interesante” y el diseño de “mecanismos facilitadores” de la comunicación entre científicos, y entre estos y el resto de la sociedad, incluyendo los tomadores de decisiones. Dentro de las reflexiones puntuales se incluyen:

 

  • Los desencuentros entre la visión del riesgo que tienen las ciencias naturales y la que han desarrollado las sociales, también se produce al interior mismo de cada uno de estos sectores del conocimiento, entre sus distintas ramas. De allí la necesidad de avanzar hacia la construcción de una visión holística, integral e integradora del tema, que supere el reduccionismo con que a veces suele analizarse el tema del riesgo. Ni las ciencias naturales ni las sociales pueden reclamar exclusividad sobre el estudio y la gestión de los riesgos, puesto que ninguna de ellas posee una visión completa del problema.
  • La formación de actores sociales capaces de manejar visiones integrales de la realidad debe comenzar en la escuela, en donde, por ejemplo, se pueden recuperar las posibilidades que ofrece la materia de Geografía, como parte de la educación para la participación.
  • Los pronósticos climáticos constituyen herramientas para la construcción de escenarios y para tomar decisiones. Los ingredientes de esas decisiones son: la calidad de la información, los costos de asumir una acción preventiva (por ejemplo cambiar de semillas, aplicar riego o fertilizantes), el rango de resultados probables de esas decisiones y la confianza del tomador de decisiones en la información meteorológica. Estudios realizados indican que “construir” esa confianza toma alrededor de cinco años.
  • Lo que no se comunica no existe. Informar no es sinónimo de comunicar, puesto que la comunicación es un proceso multilateral, mientras la información tiende a ser unilateral. Lo que se comunica mal no produce ningún efecto o genera efectos adversos y contrarios a lo que se pretende al entregar la información.
Fuente
Mensaje enviado a La Iniciativa de Comunicación por Gustavo Wilches.