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VIH/SIDA: ¿de regreso a las trincheras?

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Este número del Son de Tambora hace parte de nuestra serie especial de análisis. En esta ocasión y con motivo del Día Internacional del VIH/sida que se celebra el primero de diciembre, Thomas Tufte, reconocido investigador en campos como la comunicación para el cambio social, la sociología de los medios, el edu-entretenimiento y el monitoreo y evaluación de intervenciones de comunicación, describe lo que él llama las "desconexiones en la comunicación", que han llevado a que la prevención desaparezca de la agenda de comunicación sobre el VIH/SIDA. Este comentario, traducido de The Drum Beat #297, - se basa en la conferencia dictada por Tufte al aceptar su cargo como Profesor en la Universidad de Roskilde, Dinamarca, el 26 de noviembre, 2004.

 

La serie especial de análisis, cuyos números circulan el primer miércoles de cada mes, pretende divulgar opiniones críticas y generar diálogo. Nos es imposible garantizar la publicación de todos los artículos recibidos, dado nuestro número limitado de ediciones por año. Sin embargo, si desea hacer una contribución, comuníquese con Juana Marulanda - jmarulanda@comminit.com -Muchas gracias.

 

¿DE REGRESO A LAS TRINCHERAS?

LLAMADO URGENTE PARA REVITALIZAR LA COMUNICACION PARA LA PREVENCION FRENTE AL VIH/SIDA

 

"Como lo afirmó la Declaración de Compromiso UNGASS, la prevención debe ser el eje principal de la respuesta a la epidemia, ya que sólo mediante la prevención de nuevas infecciones se puede poner a la epidemia bajo control. La largamente esperada tendencia a expandir el tratamiento -impulsada por la iniciativa de la OMS de proveer de anti-retrovirales a 3 millones de personas en el 2005 ("3 por 5")- y por un gran flujo de fondos, ha movilizado a los activistas, los gobiernos nacionales y al sistema de las Naciones Unidas, y ahora domina la agenda del SIDA a todos los niveles. En adelante, cada esfuerzo debe estar orientado a infundirle el mismo sentido de urgencia y el mismo entusiasmo a alcanzar metas ambiciosas en prevención. A menos que la prevención siga siendo una prioridad fundamental de los líderes, los donantes y de quienes combaten la epidemia en el campo, decenas de millones más se infectarán y la necesidad de tratamiento crecerá inexorablemente. Como se reconoce ahora, el tratamiento puede contribuir a la prevención de manera importante, pero el tratamiento solo no podrá poner la epidemia bajo control". (UN Millennium Project, Working Group on HIV/AIDS, 2005, formato PDF, en inglés. Página 4 - )

 

CAMBIAR LA AGENDA HIV/AIDS

 

Como afirma la Fuerza de Tarea de las Naciones Unidas, el tratamiento domina la agenda del SIDA en todos los niveles. Aunque este hecho es crucial en muchos sentidos -incentiva a las personas a conocer su estado, cataliza las acciones contra la estigmatización y crea un foco para el activismo político relacionado con el VIH/SIDA- la Fuerza de Tarea argumenta que el péndulo se ha ido al otro extremo y la prevención ha dejado de ser prioritaria para líderes, donantes y quienes combaten el VIH/SIDA en el campo. Parece que hubiéramos regresado a las trincheras de los 1990s, haciendo de lado los avances hacia un enfoque más integral del VIH/SIDA: el bando de la prevención contra el bando del tratamiento... Será acaso que la verdadera pregunta debería ser, ¿juega la prevención un papel sola?

 

¿Por qué esta re-medicalización de la agenda del VIH/SIDA, tanto a nivel de líderes políticos y grandes donantes, como de las organizaciones internacionales claves? En muchas comunidades donde la epidemia es severa, han surgido iniciativas de prevención, cuidado y apoyo; pero existen dificultades para financiarlas y los líderes políticos están enfocados en otras cosas. De ahí la importancia del llamado urgente del Proyecto Milenio de la ONU para que la prevención sea reforzada y puesta de nuevo en la agenda política. Dicho llamado no sólo es pertinente para que los esfuerzos de prevención recobren su papel central en países con altos índices de VIH/SIDA, sino para garantizar que no se repitan errores pasados en Europa Oriental, Asia y el Caribe, donde la epidemia muestra un rápido crecimiento.

 

Este urgente llamado es un reto para nosotros, los practicantes y teóricos de la comunicación, involucrados en actividades de prevención del VIH/SIDA. Plantea preguntas como: ¿por qué no está la prevención en la agenda? ¿exponemos nuestros argumentos con suficiente claridad? ¿podemos mostrar buenos resultados? Desde la perspectiva de los comunicadores del VIH/SIDA, ¿qué es lo que no está funcionando? Es un hecho que se han logrado avances. Cuando se reunió la Mesa Redonda de las Naciones Unidas para Comunicación sobre Desarrollo en 2001, centrada en comunicación sobre VIH/SIDA, todos los presentes -miembros de la Naciones Unidas, ONGs y CBOs y algunos académicos- estuvimos de acuerdo en que se había logrado los siguientes avances: "Los comunicadores de VIH/SIDA han tenido éxito aumentando la conciencia acerca del VIH/SIDA; incrementando el conocimiento sobre cómo se contrae el VIH/SIDA; incorporando el VIH/SIDA al contexto de los derechos humanos; aumentando los conocimientos y la demanda de servicios efectivos; y movilizando el apoyo político para los planes nacionales sobre el VIH/SIDA". Sin embargo, en la misma declaración se identifican una serie de limitantes y problemas: muchas estrategias de comunicación: 1) tratan a las personas como objetos de cambio más que como agentes de su propio cambio; 2) se enfocan exclusivamente en unos pocos comportamientos individuales, sin tener en cuenta las normas sociales, las políticas, la cultura y los ambientes de apoyo; 3) difunden información técnica en vez de introducir con sensibilidad, información correcta en diálogos y debates; 4) tratan de persuadir a las personas para que hagan algo, en lugar de asociarse con ellas para encontrar la mejor forma de avanzar.

 

En los últimos años, se han venido aceptando aproximaciones combinadas de comunicación, es decir, estrategias difusionistas basadas en las ciencias del comportamiento y en el mercadeo social, mezcladas con estrategias enfocadas al empoderamiento, la participación y el cambio social. A pesar de estos enfoques, la comunicación sobre VIH/SIDA dirigida a la prevención está desapareciendo, en parte por la falta de estrategias de comunicación exitosas, y en parte por la incapacidad de aprender de principios y prácticas de comunicación exitosas. Más que un regreso a las trincheras de los años 1990s, el reto hoy es revaluar las ciencias de la comunicación, los modelos de comunicación y la práctica de la comunicación.

 

Uno de las fallas significativas en este campo, es el hecho de que las campañas sobre VIH/SIDA no logran la participación de sus audiencias, ni en la definición del problema, ni en las acciones para resolverlo. Los resultados de las investigaciones sugieren que la comunicación en salud no tiene presentes las necesidades, intereses, competencias y potenciales capacidades de actuar de las audiencias. La estrategia Freireana de "toma de conciencia" responde precisamente a este problema: involucra a las personas en procesos participativos de reflexión y acción, e identifica a través de ellas, los problemas de sus sociedades para buscarles solución (Freire, 1968). Volviendo a los problemas identificados en la Mesa Redonda del 2001, y siguiendo la estrategia Freireana, yo haría tres sugenrencias para mejorar las estrategias de comunicación sobre VIH/SIDA:

 

 

  1. Prestarle más atención a las audiencias. Esto incluye considerar que están formadas por ciudadanos activos, con identidad cultural; las audiencias deben ser parte del desarrollo e implementación de las estrategias que las afectan a ellas y a sus comunidades. Y analizar en profundidad, los procesos de creación de sentido al monitorear y evaluar intervenciones de comunicación.
  2. Incorporar la identidad cultural. Esto implica un mayor reconocimiento de la cultura popular como recurso y aliado en el desarrollo de estrategias de comunicación. La incorporación de géneros culturales populares a las estrategias de comunicación -llámase teatro, música o cuenteros- es un primer paso hacia la creación de un sentimiento de pertenencia cultural, y por lo tanto, hacia la acción y el compromiso. (Tufte 2000: 227 págs).
  3. Reconocer los contextos y los ambientes de la comunicación. Este es un llamado para que se analicen más profundamente, los ambientes donde se desarrolla la comunicación sobre VIH/SIDA. Este análisis permitirá evaluar de manera más realista, el verdadero alcance de una intervención específica en comunicación. Hay una tendencia muy fuerte a destacar el impacto de intervenciones puntuales, en vez de comprender los contextos más amplios, los múltiples mediadores y las complejas sinergias que la comunicación social fomenta. Reconocer los contextos y los ambientes de comunicación llevará a diseñar intervenciones más totalizadoras y complejas.

 

DESCONEXIONES DE LA COMUNICACION: RETOS PARA LA COMUNICACION

 

Siguiendo los tres principios arriba enunciados, quisiera terminar este comentario refiriéndome a tres retos clave, que he identificado en mis propias investigaciones durante los últimos años. En el desarrollo de dichas investigaciones, centradas sobre todo, en la evaluación de prácticas de comunicación sobre VIH/SIDA en el África Sub-sahariana, pero también en algunas experiencias en Centro América y Europa Oriental, he identificado tres importantes "desconexiones de la comunicación". Es decir, aspectos o temas donde las prácticas de comunicación sobre VIH/SIDA se desconectan o alejan del mundo y las vida real de las gentes:

 

a. Derecho a la comunicación, la representación y la esfera pública

 

Desconexión: existe una gran discrepancia entre la magnitud de los problemas relacionados con el VIH/SIDA por un lado, y el profundo silencio de las comunidades afectadas, por el otro. El estigma asociado al VIH/SIDA es la principal causa de esta "desconexión". El resultado, invisibilidad de las personas que viven con VIH/SIDA y ausencia de su voz en la esfera pública. Las personas que viven con VIH/SIDA tienen el derecho natural -y la necesidad- de hablar acerca de sus experiencias. Pero no están presentes.

 

El primer reto para la comunicación es entonces, abordar el derecho a la comunicación, especialmente para asegurarle voz y visibilidad a quienes viven con VIH/SIDA. Darles voz y visibilidad a quienes sufren las consecuencias directas del VIH/SIDA, ejerce dos funciones:

 

  • En primer término, permite a quienes viven con VIH/SIDA, hablar de sus preocupaciones. Tener voz y ver cómo la audiencia responde a los mensajes, fomenta el empoderamiento y aumenta la motivación y el compromiso.
  • En segundo lugar, permite que las personas y comunidades que viven con VIH/SIDA, reconozcan su situación y entiendan la importancia de hablar; de hablar tanto, que los capacite para dialogar con otros acerca de sus problemas.



Dados el estigma y el silencio que rodean al VIH/SIDA, lo más importante aquí es la conquista de un espacio en la esfera pública y la creación de un "ambiente para el diálogo", en el cual se pueda reconocer abiertamente que se padece VIH/SIDA y hablar sobre ello.

 

Dados el estigma y el silencio que rodean al VIH/SIDA, lo más importante aquí, es la conquista de un espacio en la esfera pública y la creación de un "ambiente para el diálogo", en el cual se pueda reconocer abiertamente que se padece VIH/SIDA y hablar sobre ello.

 

b. Cultura popular e identidad cultural

 

Desconexión: hay una ruptura entre el contenido de la comunicación mediada y el lenguaje mediático utilizado (incluidos genero, estética, formato y lenguaje) por un lado, y el mundo y las experiencias en que se desenvuelve la audiencia, por el otro.

 

El segundo reto para la comunicación es entonces, dejar de preocuparse sólo por mensajes e información, y comenzar a preocuparse por comunicar lecciones, situaciones y acciones enraizadas en la cultura popular y las realidades sociales. Esto implica pasar de estrategias de persuasión orientadas al individuo, a estrategias sociales de comunicación, orientadas hacia el individuo y la colectividad.

Tratar de que la comunicación sea relevante para la audiencia y que ésta reconozca en la comunicación lecciones y situaciones, implica entender el cambio como un proceso. Los dramatizados, por ejemplo, como expresión de la cultura popular, constituye un espacio para que diferentes grupos sociales encuentren reconocimiento y se sientan reconocidos, contribuyendo así a la articulación de su identidad cultural. Esto puede ser útil en la comunicación sobre VIH/SIDA, pero también como estrategia para encarar muchos otros problemas.

 

c. Luchas de poder y procesos de cambio

Desconexión: la inmensa contradicción entre las soluciones propuestas en campañas y la necesidad de soluciones que vayan mucho más allá.

 

El reto final es pues, enfrentar las desiguales relaciones de poder en la sociedad. Este es el más importante y el más difícil de los retos. Esta desigualdad de poderes es una condición subyacente, que muy rara vez se hace explícita en las intervenciones de comunicación sobre VIH/SIDA. Sin embargo, las variaciones en esas desigualdades sociales y económicas son cruciales para llegar al fondo de los problemas del subdesarrollo y el VIH/SIDA. A menudo se argumenta que esta situación trasciende las posibilidades de las intervenciones en comunicación sobre VIH/SIDA; yo argumentaría más bien, que los problemas se definen de forma muy estrecha.

 

REVITALIZAR LA PREVENCION AHORA

 

La mayor dificultad en la comunicación sobre VIH/SIDA es que el VIH/SIDA se relaciona con el amor, la sexualidad y las relaciones, los temas más íntimos en nuestra esfera privada, y al mismo tiempo, los más críticos en esta pandemia. En muchos lugares es tabú hablar de sexualidad y el amor es a menudo mirado como un tema estrictamente privado. Hablar sobre las relaciones depende también del contexto cultural. Quienes trabajamos en comunicación sobre VIH/SIDA hemos fallado al hablar sobre VIH/SIDA, y especialmente, sobre sexualidad en contextos como éstos. Como dice el recientemente publicado Informe de la Comisión Africana: "El SIDA no será contenido hasta que quienes lo combaten tomen en cuenta factores culturales como pobreza y preferencias, tradiciones y creencias, percepciones sobre la vida y la muerte, brujería y castigo ancestral, jerarquías de poder y normas de genero, tabúes sociales, ritos de paso, control de la sexualidad femenina, demandas a la virilidad masculina, y la presión para que las viudas se casen con parientes cercanos de su marido recién muerto de SIDA" (Africa Commission Report, pág. 42 - en inglés).

 

La comunicación exitosa articula la identificación, el reconocimiento y la acción. Tiene que ver con el establecimiento de relaciones de confianza, precisamente en esta época de inseguridad, de guerras contra el terrorismo y de transformaciones de la sociedad, que resultan en lo que el antropólogo de la India Arjun Appadurai llama "un nuevo orden de inestabilidad en la producción de subjetividades modernas" (Appadurai, 1996). La comunicación exitosa crea confianza, promueve sentimientos de seguridad y pertenencia y lleva a la reflexión y a la acción. No sorprende que bodas reales como las que vimos el año pasado en Dinamarca y España se conviertan en los mayores eventos en la historia de la televisión, no solamente aquí, en mi país Dinamarca. Son historias de amor perfectamente orquestadas, que articulan una fuerte sensación de unidad y pertenencia y movilización social.

 

La comunicación sobre VIH/SIDA, aunque es comunicación acerca del amor y del romance, tiene otro objetivo. Se trata de mejorar procesos de desarrollo sostenibles y de enfrentar los problemas que le permiten al VIH/SIDA continuar expandiéndose. En esta presentación he descrito algunos de sus retos; el objetivo debe ser superar las desconexiones de la comunicación. Solamente cuestionando nuestra ciencia y nuestra actual práctica de la comunicación podemos abogar ante líderes, donantes y organizaciones internacionales por la necesidad de revitalizar la prevención del VIH/SIDA.

 

Thomas Tufte
Roskilde University, Denmark
ttufte@ruc.dk

 

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Bibliografía:

 

  • Appadurai, Arjun (1996). Modernity at Large. Cultural Dimensions of Globalisation. London and Minnesota: University of Minnesota Press.
  • Freire, Paulo (1968). Pedagogía del Oprimido. Nueva York: Seabury Press.
  • Página web de la VII Mesa Redonda de Comunicación para el Desarrollo (2001/2002). The Communication Initiative.
  • Tufte, Thomas (2000). Living with the Rubbish Queen. Telenovelas, Culture and Modernity in Brazil. Luton: University of Luton Press.

 

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OPINE SOBRE EL TEMA EN TOMADO EL PULSO

 

El reto de la comunicación sobre VIH/SIDA va más alla de los mensajes y la información; consiste en revaluar nuestra ciencia, sus modelos y prácticas para lograr que la prevención ocupe un lugar preponderante en la agenda del VIH/SIDA.

 

¿De acuerdo o en desacuerdo?

 

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BUSCAMOS ESTRATEGIAS DE MEDIOS DE COMUNICACION PARA LA PREVENCION DE VIOLENCIA EN ADOLESCENTES Y JOVENES

 

Actualmente se adelantan en Latinoamérica múltiples iniciativas que, basadas en la estrategia de medios de comunicación, apuntan a la prevención de violencia en adolescentes y jóvenes. El propósito de La Iniciativa de Comunicación es identificar algunas de estas intervenciones y el nivel de impacto que han tenido entre sus comunidades.

 

Si usted trabaja en esta área o conoce algunas experiencias en prevención de violencia en adolescentes y jóvenes que utilicen medios como la radio, televisión, medios de comunicación escrita o nuevas tecnologías de comunicación, le agradecemos el envío de material sobre estas propuestas a Juana Marulanda - jmarulanda@comminit.com

 

De igual manera buscamos identificar documentos de análisis sobre el tema, así como conocer evaluaciones, mediciones de impacto y logros de estas iniciativas en la región.

 

Muchas gracias.

 

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Este número del Son de Tambora expresa un punto de vista personal; ha sido escrito y firmado por sus autores. Las opiniones que aquí se expresan reflejan su pensamiento individual y no necesariamente, el de La Iniciativa de Comunicación o el de sus socios.

 

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El Son de Tambora pretende cubrir una amplia gama de actividades acerca de la comunicación para el desarrollo. La inclusión de un tema o idea en el boletín no implica apoyo o acuerdo de los socios.

 

Envíe información para el Son de Tambora a Juana Marulanda, Editora, jmarulanda@comminit.com

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