Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
Hora de leer
4 minutes
Leer hasta ahora

Elementos clave para el diseño de una campaña de promoción de la lactancia materna

2 comments

La lactancia materna es un factor esencial en la protección de la salud. Su importancia se hace evidente cuando se examinan las condiciones de pobreza en que vive un alto porcentaje de personas en América Latina y las limitaciones del sistema de salud de muchos países de la región para poner en marcha medidas efectivas de medicina preventiva.


Hay muchos elementos que impiden o dificultan que las madres amamanten a los recién nacidos. Los estudios señalan razones culturales: por ejemplo, se cree que las mujeres que amamantan pierden “prestigio”. Hay más factores que “conspiran” contra la lactancia materna: el hecho de que el personal de salud impida poner durante la primera media hora al bebé al pecho por primera vez; el que en las maternidades de los hospitales den a los recién nacidos soluciones azucaradas y otros líquidos, y el que los pediatras recomienden la introducción prematura de fórmulas infantiles y otros alimentos.

Elements

Las campañas para invitar a las madres a amamantar hacen énfasis en:

 

  • Ventajas para el bebé: la leche materna protege contra infecciones, alergias e infecciones intestinales. Tiene cantidades apropiadas de todos los nutrientes que los bebés necesitan para mantenerse saludables durante los primeros seis meses de vida. La leche materna hace que crezcan más sanos y — tal vez— más felices o por lo menos con más cariño, pues las niñas y niños que son amamantados tienen la oportunidad de establecer una relación más cercana con la madre mientras se alimentan.
  • Ventajas para la madre: una mujer que amamanta, recupera más rápido la figura, alivia la sensación de llenura de los senos y fortalece el vínculo afectivo con su bebé. Además, amamantar ayuda a contraer el útero y de esta manera, se facilita la recuperación postparto inmediato de la madre.
  • Ventajas para el presupuesto familiar: La leche materna es más económica, ahorra tiempo pues no hay que prepararla y está a la temperatura adecuada, por lo que no hay que calentarla ni hervirla.



Algunas campañas buscan desalentar el uso del chupón, mamadera, tetero o biberón. Se hace énfasis en que estos utensilios:

 

  • debido a que se contaminan fácilmente, propician las infecciones y por lo tanto son un factor de riesgo de enfermedad para los bebés.
  • provocan problemas en la boca del bebé, sobre todo en las encías y los dientes.
  • preparar las fórmulas lácteas y mantener en un ambiente higiénico los biberones, quita mucho tiempo. Las fórmulas lácteas son caras y no son el mejor alimento para los bebés. No pueden remplazar a la leche materna.



Una de las propuestas importantes de las campañas para animar a las madres a amamantar a sus bebés, es informarles sobre la conveniencia de alimentarlos sólo con leche materna durante los primeros cuatro a seis meses. Estos son algunos argumentos utilizados en las campañas:

 

  • Darle a los bebés que son amamantados agua, té y otras infusiones interfiere considerablemente con los efectos protectores de la lactancia materna exclusiva y aumenta el riesgo de que los bebés contraigan enfermedades diarreicas.
  • La posibilidad de aprender a almacenar leche materna es una opción que se presenta a las madres que trabajan. Si la familia decide ofrecer agua al bebé debe cuidar las condiciones higiénicas del líquido y de la taza y la cuchara de uso del bebé. El agua debe ser hervida o clorinada.
Applications

La leche materna es un alimento suficiente durante los primeros seis meses de vida. Además es irremplazable. Ningún sucedáneo puede brindar a los bebés la nutrición, prevención de enfermedades y ocasión de establecer un contacto similar con la madre.

 


Las mamaderas, teteros o chupones —utensilio indispensable cuando se opta por remplazar el pecho— con frecuencia se constituyen en lo que el personal de salud denomina “excelentes vehículos de infecciones”. Las cifras evidencian que las niñas y niños que se alimentan con biberones y que pertenecen a sectores sociales que no cuentan con buenas condiciones higiénicas, se enferman y mueren de infecciones con mayor frecuencia que aquellos que se alimentan sólo de leche materna.

 


Los bebés que toman pecho regulan la cantidad y calidad de la leche que ingieren de acuerdo a sus necesidades calóricas a través de los cambios de composición que experimenta la leche materna en el curso de cada mamada. Esa regulación es mucho más difícil cuando los bebés se alimentan con una cantidad prefijada de una solución que tiene una composición constante. Por esos los bebés que se alimentan con los sustitutos de la leche materna tienen un mayor riesgo de sobrealimentación y obesidad o, en el peor de los casos, de alimentación deficiente, cuando éstos se dan muy diluidos.

 


Aunque el bebé coma otros alimentos, se recomienda amamantarlo todo el tiempo que sea posible. Algunas madres amamantan a sus hijos hasta que la niña o niño cumple dos años. La leche materna contiene vitaminas y nutrientes que resultan más fáciles de incorporar que cuando se toman de otros alimentos. Además, la leche materna es una fuente de prevención de las infecciones que padecen con más frecuencia las niñas y niños a esta edad. Antes de que el bebé cumpla doce meses se recomienda primero amamantarlo y luego darle comida complementaria. Después de los doce meses, se aconseja primero darle comida y luego amamantarlo.

 


En algunos países de la Región hay programas de ayuda alimentaria que usan leche descremada. Esta leche no debe ser usada inmediatamente para alimentar a los niños, debido a que carece de la concentración de nutrientes y vitaminas que se requieren. En caso de usarlas, debe agregarse aceite durante la preparación de la mamadera o a los alimentos sólidos que el bebé reciba y se le debe dar suplementos con vitaminas A y D. Las leches maternizadas son fórmulas sometidas a una serie de modificaciones para semejarlas en composición y digestibilidad a la leche materna. Vienen ya enriquecidas con vitaminas. Estas leches tienen menor contenido de proteínas totales y menor contenido de sodio y potasio. A las fórmulas en base a soya debe agregárseles metionina y calcio.

Comments

User Image

esta mal escrito no tray la infor-macion correcta osea que mensos

Comentarios Recientes