Entrevista con Ignacio Aguaded
Director del Grupo Comunicar de Andalucía. Aguaded es Doctor en Psicopedagogía de la Universidad de Huelva, España; Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, y en Filología Hispánica.
Uno de sus planteamientos es que las personas posean una actitud crítica frente a los mensajes de los medios de comunicación social. Para lograr este objetivo se necesitaría educar a la teleaudiencia. A su juicio ¿Quién es el responsable de hacerlo?
IA: A la teleaudiencia la tienen que educar tanto educadores como comunicadores, también la familia y la propia sociedad. Es decir, no es un problema exclusivo de los profesores ni de los comunicadores, es un problema social, por tanto necesita una respuesta social. Desde el punto de vista social tienen que formar la familia porque son los padres los primeros educadores; tienen que formar los profesores, los educadores porque en el sistema educativo, en la escuela hay muchas horas para reflexionar y, precisamente, esta actividad es reflexiva, pero también tienen que formar los comunicadores, porque si educadores y padres hacen una labor en educación de las audiencias, sin el respaldo de los comunicadores, su tarea resulta en vano, porque hoy la comunicación tiene tanta fuerza y presencia social que también a través de los medios es posible formar competencias éticas que es lo que se pretende. Lo que pretendemos es que la comunicación ofrezca valores que sirvan para el desarrollo de las personas, no necesariamente con un fin mercantil. Hoy día hay mucha comunicación con un fin comercial, nosotros queremos trascender eso. Queremos que la comunicación sea un instrumento de formación, de educación.
¿Qué entiende usted por educación?
IA: La educación es permitir que las personas sean autónomas y por tanto que sean críticas, responsables, tolerantes, en suma, que sean buenos ciudadanos. Para ser ciudadano, desde mi punto de vista, una persona tiene que tener cierta autonomía, cierta capacidad de decisión, de crítica. Un ciudadano no es una persona domesticada, es una persona con capacidad de enjuiciar, de evaluar, por eso es difícil una educación para los medios en un contexto dictatorial tiene que ser una sociedad democrática, que valora al ciudadano como tal, donde lo social siempre esté supeditado a la persona. La educación es el progreso de la persona de un punto de vista individual y social, por eso la educación para los medios está muy vinculada con la educación para la democracia y la educación de la ciudadanía.
¿Cuándo usted me habla de los medios de comunicación estamos centrándonos en alguno particularmente?
IA: Nosotros pensamos que la educación para los medios es algo que trasciende a la televisión, afectaría a cualquier medio tanto clásico como actual, es decir, incorporaría las nuevas tecnologías, multimedia, la Internet. Pero, evidentemente, el papel social que tiene la televisión con las altas cuotas de audiencia y con los contenidos que transmite la convierte en un medio estrella, el medio que realmente requiere más investigaciones y más tratamiento, sin olvidar que la prensa, el cine, la radio y otros medios audiovisuales tienen un papel trascendente como por ejemplo la publicidad que no es un medio en si, sino un medio de medio que está presente en todo. Quizás la publicidad sea la consagración de la comunicación con un sentido comercial. Nosotros no estamos en contra de la publicidad, pero sí defendemos una publicidad que sea más ética, que tenga más presente a la persona y que no necesariamente sea un producto mercantil que sirva para que las empresas ganen dinero. Pensamos que ahí hay poca ética y sostenemos que ésta debe estar presente en la educación, pero también en la comunicación.¿Cuál es el aporte del investigador chileno Valerio Fuenzalida dentro de este campo?
IA: Valerio Fuenzalida no es tan sólo un magnífico profesor chileno, sino que posee un reconocido prestigio mundial. Fuenzalida tiene la virtud, no siempre posible en una persona, de mezclar lo que es la investigación teórica fundamental con la propuesta práctica. Él tiene materiales muy valiosos que han sido pioneros en el mundo, en eso Chile es un país muy destacado, porque experiencias de los años 70 se encuentran aquí cuando no se encontraron en ninguna parte, desgraciadamente, no ha habido mucho progreso en ese sentido. Hay que reconocer que Chile tiene un papel protagónico en el campo de educación para los medios y Valerio Fuenzalida con María Elena Hermosilla son, quizás, los cabezas pensantes de este movimiento inicial, que habrá que retomar.
IA: Si aplicáramos sus planteamientos a los atentados terroristas de New York y Washington, la educación de la audiencia en la exposición a los mensajes emitidos por los medios de comunicación, estaría centrada básicamente en darse cuenta de que existe un discurso hegemónico, ideológico sustentado por el "Gigante del Norte" y que incide en el tratamiento que se le da a la información?
IA: La educación para los medios busca eso: que las personas sean capaces de tomar distancia de los mensajes de los medios y sean capaces de construir sus propios idearios, es decir "no tragarse" todo lo que los medios le ofrecen como tal. La primera actividad de una educación para los medios sea para personas adultas o para niños es hacerles ver que los medios lo que hacen es una construcción social que responde a intereses ideológicos en muchos casos, intereses comerciales. De ahí que ahora gran parte de las superpotencias piensen que la dominación ya no es física, militar, sino cultural. Hoy el patrón norteamericano está impuesto a todo el mundo, precisamente porque ellos más que nadie han controlado los medios de comunicación. Efectivamente, lo que se pretende con la educación para los medios de comunicación es que la gente descubra que esto es un discurso, pero no el único. Es un discurso vendido por cierta civilización, cierta sociedad, pero no es el único discurso posible ni los medios tienen que ofrecer siempre lo mismo. La capacidad de enjuiciamiento crítico se basa precisamente en percibir que son construcciones que determinadas sociedades, determinadas personas, grupos de presión realizan y eso nos permite tomar distancia y saber enjuiciar, saber construir el propio criterio que es el elemento esencial de la educación de la persona: tener criterio propio, no necesariamente mediatizado.
¿Cuál es el papel que juega el Estado y los organismos encargados de velar por la programación televisiva, como por ejemplo en el caso de Chile el Consejo Nacional de Televisión, en la educación para los medios de comunicación?.
IA: Yo creo que el Consejo Nacional de Televisión en Chile como el Consejo Audiovisual de Francia deben tender cada vez a políticas de prevención. Decimos un refrán español "más vale prevenir que curar", en este caso es lo mismo. Estos organismos deberían preocuparse por educar a la audiencia más que regular el mercado. Todo tipo de censura siempre va en contra del derecho a la expresión, lo que debe hacer es formar ciudadanos críticos que sean capaces de seleccionar. Es verdad que esta es una labor mucho más ardua, más difícil, más lenta, pero aún así es la única posible.
¿Esto que usted me plantea también estaría ligado a impulsar el uso de los medios de comunicación en la escuela?
IA: Claro, la educación para los medios trasciende la vertiente escolar. Es una educación que repercute en la familia y que debería repercutir en los propios medios e incluso en el ordenamiento jurídico, es decir, los Estados deberían legislar también en este sentido. La escuela sigue siendo uno de los pocos espacios que nos quedan para la reflexión porque los padres tienen informaciones muy distintas, están muy ocupados, trabajan fuera de casa y tienen poco tiempo para atender a sus hijos, entonces la escuela es un elemento de igualación, es un elemento donde todavía podemos aspirar a que los niños tengan una formación común, compartida y en esto la escuela puede ser un elemento central, aunque nosotros defendemos que no debe ser la única institución preocupada. Es un mediador junto con los medios de comunicación y la familia.
¿Pero, para impulsar el uso de los medios en los establecimientos educacionales habría que invertir en ellos?
IA: No, necesariamente porque nuestra labor no es tanto una labor tecnológica. No se pretende que los niños manejen las cámaras, simplemente se trata de enseñarles lo que, como receptores, como audiencia, les influye ese mundo de las cámaras, de las pantallas. Por tanto, se puede hacer educación para los medios sin tener un televisor. Evidentemente, si tenemos medios y recursos podemos aprovechar la vertiente creativa, hacer que los niños se conviertan por un momento en productores y descubran todas las posibilidades que ofrece el medio, pero aún así no es necesario, hay que romper el tópico de que hacer educación para los medios hace falta medios, para hacer educación para los medios lo que hace falta es reflexión, que es lo que a veces nos falta frente a los medios y capacidad de información. La gente piensa que por el hecho de consumir ya sabe consumir, nosotros pensamos que eso no es así. Hace falta una formación activa, un uso inteligente del medio y para eso básicamente hace falta una labor de análisis.
Comments
Acertados comentarios en lo concerniente al tema. Cumplen la labor educativa que se plantean, sobretodo en aquellos que completan sus estudios de Comunicación Social mención Periodismo, como una servidora.
Soy también Oftalmólogo y me gustarÃa poder educar no sólo en los aspectos de la salud, sino también en el acontecer social, que a fin de cuenta es importante en una sociedad sana; dentro del amplio concepto de salud.¿SerÃa posible mantener una comunicación a través de mi correo electrónico, mediante el envÃo de sus artÃculos o aquellos que ustedes consideren más importantes en lo que a periodismo se refiere?
demeterperez22@hotmail.com
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